Nuestra historia

Nuestra Fundación Mahou San Miguel recoge el espíritu social que ha caracterizado a una familia y a una empresa firmemente comprometidas con su entorno a lo largo de más de un siglo.

A finales del siglo XIX, nuestro país no contaba prácticamente con organizaciones de protección social e, incluso, algunas ampliamente reconocidas, como la Cruz Roja o el Centro Instructor de Ciegos (precursor de la actual Organización Nacional de Ciegos), dependían de las donaciones de particulares para su supervivencia. En este ambiente, destacaron personalidades como Carolina Valentina Mahou Solana, una de las fundadoras de la actual Mahou San Miguel, que colaboraba activamente con ellas. No se trataba únicamente de donaciones económicas, sino que se involucraba de forma personal, organizando festivales benéficos para recaudar fondos, realizando lecturas para personas ciegas e, incluso, aprovechando su trabajo como modista para confeccionar a mano trajes para los niños de los orfanatos de Madrid.

Carolina Valentina Mahou sentó las bases de lo que hoy llamamos voluntariado, abriendo camino para el desarrollo de otras acciones, como el Montepío Mahou, creado en 1919. A través de él, los profesionales de la compañía y sus familiares recibían cobertura médica y farmacéutica, asistencias a partos, lutos, y gastos de entierro, un papel similar al de las modernas mutuas laborales.

En estos primeros años del siglo XX, también se ponen en marcha proyectos deportivos y culturales, dos vertientes de patrocinio que siempre han definido la trayectoria de Mahou San Miguel y en las que destacan figuras como Alfredo Mahou de la Fuente.

Este miembro de la familia se caracterizó por su firme compromiso con el deporte y el fomento de hábitos de vida saludable entre los más jóvenes. Su papel en este área fue tan relevante que llegó a ostentar la Presidencia de la Federación Castellana de Basket en 1935, un deporte muy joven que había sido introducido en España tan sólo diez años antes.

Y, por supuesto, no podía faltar en este recorrido histórico el fútbol. En 1924, creó el Club Deportivo Mahou, un equipo que competía al máximo nivel durante aquella época, y estableció el Campeonato Mahou, un torneo amateur para favorecer el fútbol de base.

Tras la Guerra Civil, la compañía heredó el interés social de sus patronos, llevando a cabo nuevos proyectos, tanto con vocación de acción social como en la cultura y el deporte. En la década de los años 40 y 50, destacó la Colonia Mahou, un barrio de viviendas sociales que la empresa y sus directivos promovieron en Madrid para ofrecer alojamientos de calidad a personas con escasez de recursos.

A partir de entonces, la compañía mantiene una importante relación con el mundo de la cultura a través del mecenazgo de distintos programas e instituciones, como el Museo Thyssen de Málaga o el Centro de Arte Museo Reina Sofía. Además, también sostiene su colaboración con el mundo del deporte, a través del apoyo que presta a entidades como la selección y Federación Española de Baloncesto, la Liga de Fútbol Profesional o la Liga San Miguel de Traineras. Asimismo, colabora con algunos de los clubes de fútbol y baloncesto más importantes del país, para seguir fomentando la práctica deportiva y la actividad física, especialmente entre los jóvenes.

Todo para continuar representando un estilo de solidaridad, de compromiso y de apoyo a la sociedad.

Bienvenidos al presente. Bienvenidos a la Fundación Mahou San Miguel.